Actualidades,  Edición Nro. 1 Año 2021

La Aragón, Reina de las charangas

Gaspar Marrero

 

Ya se encuentra disponible en el mercado en línea el libro La reina de las charangas. Orquesta Aragón. Nueva edición ampliada.[1] No es la intención del autor traer al presente el valiosísimo currículo de Los Aragones, expresión impuesta en Radio Progreso por el locutor Jesús López Gómez (Sagua la Grande, 1929-La Habana, 1998); otros volúmenes recientes lo han descrito con todo detalle.[2] A partir de la primera versión publicada hace veinte años,[3] el amplio caudal informativo recogido acerca de los llamados Estilistas del Chachachá en estas dos décadas, permite al escritor narrar una nueva historia. En ella se combinan testimonios obtenidos de programas radiales y entrevistas personales, la revisión de periódicos, revistas y otras publicaciones, la discografía de la orquesta y una muy copiosa bibliografía.

De tal manera, nuevos epígrafes aparecen en este texto, no incluidos en la edición original. Además, el volumen se prestigia con el prólogo redactado expresamente por el Dr. Cristóbal Díaz Ayala, importante investigador, coleccionista de música cubana y discógrafo, como él mismo se califica. Al resumir la propuesta editorial, destaca que:

el autor analiza el aporte de cada uno de los músicos y cantantes que han pasado; desde un puntualizado recuento de la hoja musical de cada uno de los fundadores con referencias minuciosas de su historial hasta ese momento, sus características en el uso del instrumento de que se trate, y el mínimo dato con los cantantes y directores; […] nos explica cuidadosamente las características que distinguen a los músicos integrantes. Con igual enumeración se describen sus viajes, sus grabaciones […], los cambios de personal, que lógicamente en un período tan extenso son frecuentes, pero explicando en particular el uso de su respectivo instrumento.[4]

La reina de las charangas inicia con una introducción del autor donde, además de una curiosa vivencia de juventud relacionada con la agrupación, deja constancia de su agradecimiento a muchas personas (periodistas, músicos, realizadores de radio, investigadores y coleccionistas de varios países, entre otros) cuya contribución resulta realmente invaluable.

El camino recorrido por la orquesta se recoge en cuatro partes: «Los antecedentes», «De Cienfuegos a la capital», «La Aragón de Cuba y del mundo» y «El reto de la vigencia». La primera parte constituye, de manera íntegra, uno de los aportes de la nueva edición. Anotaciones originales del siglo xix permiten al lector adentrarse en los orígenes de la ciudad de Cienfuegos, en el litoral sur central de Cuba. Queda descrito cómo se produjo el establecimiento inicial y la procedencia, principalmente europea, de sus primeros habitantes. Se insiste en el gusto entre la población por manifestaciones a base de flauta y violín, instrumentos indispensables para lo que será, desde finales de la centuria, el formato musical denominado charanga, al cual corresponderá la nueva orquesta cienfueguera organizada en septiembre de 1939.

Sin embargo, contrariamente a lo que se afirma en ocasiones, el impacto del son, ya aceptado en los salones de baile del entorno urbano, propició, al mismo tiempo, el surgimiento de varios sextetos y septetos soneros. El texto se refiere a una fotografía donde aparece el futuro líder de la orquesta, Rafael Lay Apezteguía (1927-1982) tocando la marímbula, instrumento artesanal usado en aquellos grupos, en reemplazo de la botija de los primeros tiempos.[5] Eso explica por qué, con el paso de los años, la Aragón será, al decir del propio maestro, «una orquesta sonera».

La ruta desde Cienfuegos a La Habana comienza, tal y como lo define el autor, con el contexto de la ciudad y el panorama de la música en Cuba desde 1910, año de nacimiento de Orestes Aragón Cantero, fundador de la agrupación. Testimonios poco conocidos del gran flautista cienfueguero Efraín Loyola (1916-2011) y del destacado trombonista, compositor, arreglista y director Generoso Jiménez (Cruces, 1917-Miami, 2007) se combinan con la versión más aceptada acerca de la organización, primero, de la Rítmica 39, y luego, de la Orquesta Aragón, nombre que ya adoptó la agrupación en 1940.

Después, se narran las dificultades de los primeros tiempos, los inicios de quienes serán los baluartes de la orquesta: Richard Egües (Cruces, 1923-La Habana, 2006), flautista compositor y arreglista, y el ya citado Lay, designado como director musical en 1948, a raíz de la grave enfermedad sufrida por el maestro Aragón. Todo se alistaba para el cambio del danzón de sus comienzos al naciente chachachá, sus primeros bailes de importancia, los comienzos de su discografía y la entrada en La Habana, ya irreversible, en 1955. En este punto de la historia, el ingreso de la orquesta cienfueguera al mundo de las grabaciones comerciales, será elemento importante en el análisis de su carrera.

Un testimonio, hasta ahora inédito, de Juan Cruz, animador durante décadas de los bailes populares más importantes de La Habana en los jardines de la antigua cervecería La Tropical, el Salón Mambí de Tropicana y el actual Salón Rosado Benny Moré, revela cómo llevó la orquesta a La Habana y a su primer contrato radial importante en Radio Progreso, en su papel de representante de la agrupación. Mediante publicaciones de la época (principalmente las revistas Show y Bohemia) se sigue atentamente el quehacer de la Aragón en radio, televisión, discos, bailes y giras al extranjero, que comienzan poco tiempo después de su debut en la Onda de la Alegría (8 de agosto de 1955).

En la tercera parte la novedad es la primera caracterización del sonido Aragón por medio de ejemplos tomados de su amplia colección discográfica, donde se aprecian los secretos del timbre y el estilo que la identifican. La parte final ofrece una actualización del vasto expediente aragonero; un centenar de imágenes enumeran presentaciones recientes en escenarios extranjeros para confirmar su condición de orquesta de mayor impacto internacional en la historia musical cubana.

Como anexos, se detalla una nueva «Discografía de la Orquesta Aragón», concebida como guía para que el lector pueda localizar hoy, en soportes digitales, muestras musicales de la agrupación. La bibliografía, que abarca quince páginas, reúne fuentes dispersas que documentaron esta y seguro serán de consulta obligada en futuras investigaciones sobre la Reina de las charangas.

En esas ocho décadas de calidad musical y tradición, la orquesta Aragón constituye, como pocas, patrimonio vivo de la música cubana.

[1] Marrero, Gaspar (2021). La reina de las Charangas. Orquesta Aragón. Nueva edición ampliada. Miami: UnosOtrosEdiciones.

[2] Se trata de los títulos Orquesta Aragón. Más allá de la música (Liliana Casanella †, 2015, La Habana: Ediciones Cidmuc) y La charanga y sus maravillas. Orquesta Aragón (José Loyola Fernández, 2015, La Habana: Ediciones Museo de la Música).

[3] La Habana: Editorial José Martí, 2001; 2ª edición, 2008.

[4] Díaz Ayala, Cristóbal (2021). «Prólogo». En Marrero, Gaspar. La reina de las Charangas. Orquesta Aragón. Nueva edición ampliada. Miami: UnosOtrosEdiciones.

[5] Luego, la marímbula será sustituida por el contrabajo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *